El bádminton en España

   

El bádminton surge en españa de la mano de un grupo de amigos, que allá por el año 1971 practicaban gimnasia de mantenimiento en el polideporivo Municipal de Vigo (Pontevedra).

La costumbre les llevaba a entrenar los sábados por la tarde con el equipo femenino de voleibol "Alerta", en una cancha multiuso del citado pabellón.

Cierto día del mes de diciembre, cuando la lluvia calaba las calles de la ciudad gallega, y acabado el tradicional entrenamiento sabatino, Luis Miró Falcón, (director del gimnasio y profesor de INEF), mostraba a los jóvenes deportistas un par de "extrañas" raquetas y una especie de pelotita de plástico. Aunque de mala calidad, aquellos artilugios que Miró Falcon había traído en una de sus viajes a Suecia, llamó enseguida la atención de los allí congragados.

Poco se sabía entonces del bádminton en España, salvo que lo habían visto alguna vez en la playa, que existían unas reglas en inglés y que algo parecido se publicó sobre el tema en la revista "Deporte 2000".

Puestos a investigar sobre el asunto, nuestro primer presidente, José Luis Vila, fotocopió unas normas muy simples y el reportaje en cuestión, y de tal guisa, al sábado siguiente comenzaron a disfrutar de un "pseudobádminton". Aplicando unos reglamentos caseros, aunque ya mas ajustados a la realidad (pistas menores, red mas baja) diseñaron las primeras competiciones internar entre socios del gimnasio, que al mes y medio de participar abandonaron las pesas por las raqueta.

Pasados algunos meses, los marineros de un barco inglés atracado en Vigo contactaron con nuestros jóvenes pioneros, a los que además de enseñarles las auténticas normas del bádminton dieron una cuantas lecciones de juego. Por medio de los británicos se tuvo conocimiento de la existencia de la Federación Portuguesa de Bádminton, que ya por entonces contaba con 25 años de historia, y la cual nos ayudó a comprender, de forma definitiva, la importancia de este deporte.

Con los jugadores lusitanos comenzaron las primeras competiciones internacionales, que tuvieron su continuación española al año siguiente, con los primeros Campeonatos Internacionales "Ciudad de Vigo".

Tres años después, en 1975, se sumaba al primer club de bádminton, el "Alerta" de Vigo, otro equipo también gallego, el "Cub del Mar San Amaro", que regía Agustín Rodríguez.

Un año mas tarde, se iniciaba el Campeonato Gallego de Clubes.

Muchos son los personajes que han intervenido a la hora de plantar aquella semilla que hoy da sus frutos. Por destacar tan sólo algunos nombres, mencionaremos a José Luis Villa, Luis Miró, Julio Larrañaga, Elia Rodríguez y María Luz Iglesias, entre otros.

No queremos olvidarnos, en este primer capítulo del bádminton nacional, de la inestimable labor desempeñada en los primeros pasos de nuestro deporte del ingeniero egipcio Ahmed A. y sobre todo de Pedro Blanch, quien tras su estancia en Inglaterra y su participación con la selección de dicho país aportó al nuesto un sinfín de conocimientos.

Una vez que los Campeonatos de Clubes de Galicia adquieren una cierta continuidad, sus iniciadores se plantean, y aprueban, fundar la Asociación Gallega de Bádminton, con objeto de potencia en este deporte en dicha Comunidad Autónoma.

En otro terreno, el de los depachos, se luchaba de forma insistente pos conseguir su reconocimiento. Las conversaciones, los viajes, las cartas llamadas de teléfono corrieron a cargo de Agustín Rodríguez, Luis Manuel Rodríguez y José Luis Vila, principalmente.

No obstante, antes de crearse la mencionada asociación, la Federación Portuguesa había invitado a nuestros jugadores a participar en varios campeonatos internacionales, a raiz de los cuales se decidión enviar un equipo de 8 miembros a Lisboa para importar un conocimiento a fondo del bádminton. A la vuelta de la capital lusa, comenzaron a redactarse los estatutos de la Asociación Gallega. Al mismo tiempo, se mantuvieron contactos ininterrumpidos con nuestros vecinos los portugueses, quienes nos urgieron a competir en la Pluma de Oro, prueba hasta entonces desconocida en España. Sería precisamente el entonces Secretario General del Torneo y hoy ya fallecido, Roger Servais, quien mostraría a José Luis Vila, en Lausana, la importancia de este campeonato, en el que intervinieron 9 países europeos.

Al año siguiente, la Pluma de Oro se selebraba en Lisboa, y registraba la primera participación de un equipo español en un torneo de alto nivel.

Mas allá de los resultados, pues quedamos penúltimos, nuestros representantes (de Coruña y Vigo) se trajeron importantes experiencias acerca de las tácticas y técnicas de juego.

En el verano del año siguiente, se entró en contacto con el Colegio Oficial de Profesores de Educación Física, a través de su Presidente, José Luis Hernández Vázquez, fruto de lo cual se organizó un cursillo al que asistieron sólo 20 personas. Después, esta iniciativa que pretendía inculcar la afición del bádminton en aquellos que mejor podían difundirlo por las escuelas de la EGB y los institutos, tuvo un segundo capítulo en el que se contó con la presencia de 60 profesores de Educación Física de toda la geografía nacional. Ese mismo año, España disputaba por segunda vez la Pluma de Oro en París. La travesía, sirvió, aparte de como viaje turístico y para repetir el mismo resultado de la edición anterior, para traernos a nuestro país, aunque no nos correspondía hasta dentro de tres años, la siguiente organización del Torneo.

El Circulo Mercantil de Vigo acogía en aquella ocasión la primera de nuestras Plumas de Oro, con un gran éxito de asistencia. De los 11 países que integraban el cuadro, se alzó con el triunfo la selección yugoslaba. Se invitó a presenciar el campeonato a Manuel Hernández Vázquez (hermano del Presidente del Instituto Nacional de Educación Física), Antonio de Antionio y Vicente Belaguer.

Los que aún no conocían el bádminton quedaron prendados de él, y entre todos se puso en marcha el proyecto de fundación del Comité Español de Bádminton, para proseguir en los intentos de que este juego se reconociese en las instituciones deportivas del Estado. Desde aquellos cursos realizados por profesores de Educación Física en Madrid, comenzaron a formarse núcleos de aficionados en el resto de España, potenciados con numerosas exibiciones y competiciones.

Se nombró presidente del recién nacido Comité a José Luis Piñeiro, quien consiguió de Antonio Abad, entonces subdirector general del Deporte de Competición, que se nos englobara primero en la Federación Española de Tenis y más adelante como una sección de la Federación Española de Pelota Vasca.

El 29 de diciembre de 1985, después de firmarse y aprobarse en la Junta Directiva los Estatutos de la Federación Española de Bádminton, se ratifica por el pleno del Consejo Superior de Deportes el desgajamiento de nuestra Federación junto a la de Squash, que desde aquel momento cobrarán vida propia e independiente.

En 1986 se nombra presidente de la F.E.S.B.A. a José Luis Vila Piñeiro, por un periodo de cuatro años, que sería reelegido en 1988. A partir de aquí el trabajo de una innumerable cantidad de personas han hecho posible la realidad de un deporte en alza, convirtiéndolo probablemente en uno de los 7 deportes mas prácticados en nuestro país.

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